Todo, menos «alioli»

Ya hemos comentado, tal vez en más de una ocasión, que el campo de los disparates léxicos, tan feraz en nuestro país, alcanza una de sus poco envidiables cumbres en mercados, cocinas y mesas —por su orden lógico—, hasta el punto de que se cuentan por decenas, cuando no por centenares, los despropósitos con los que nos topamos en cartas y menús, y ello indistintamente desde el modesto bar de barrio hasta el lujoso restaurante de varios tenedores.

Es el caso, por ejemplo, del término catalán allioli, que con la incomprensible bendición del DRAE se escribe y pronuncia en español como alioli, suscitando las más de las veces risa y en ocasiones cierta indignación en los hablantes de catalán cuando viajan por el resto de España. Aunque, en puridad, la «ll» catalana no se pronuncie exactamente igual que la castellana, sino más bien como si a ésta le precediera una «i» —así por lo menos nos lo han enseñado, y es un buen truco para los que no tenemos al catalán como lengua materna—, no vemos dónde reside la dificultad que pueda entrañar para cualquier español decir allioli —al igual que decimos gallina— y, aún menos, escribirlo como tal, en vez de perpetuar el ridículo alioli, que parece más bien el nombre de un califa salido de una astracanada ambientada en un Oriente de guardarropía.

No estará de más recordar que, para quien prefiera recurrir  a términos  genuinamente castellanos,  existen en español las formas castizas equivalentes ajoaceite, ajiaceite y hasta ajaceite —nosotros nos permitimos recomendar la segunda—, que designan exactamente una salsa hecha a partir de esos dos mismos ingredientes. ¡Todo, antes que seguir propagando el risible alioli!

Pablo Herrero Hernández

Anuncios

4 comentarios

  1. Gracias Pablo, muy convenientes tus precisiones, no obstante he de señalar, por mi parte, que a muchos catalanes nos preocupa poco ese tipo de fallos, ¡ah! y te doy la razón en que cuesta muy poco pronunciar allioli sease o no catalán.

  2. Me alegra mucho tu aprobación, José Luis. La verdad es que cuesta muy poco pronunciar y escribir «allioli».

  3. Pero hombre, Pablo “… ¿y por esa pequeñez te desazonas? (…)”. ¡Pobre idioma! Aquí, aceptado por la RAE, más parece que la palabreja esté animando al aceite ¡ALI ACEITE! Pero debemos reconocer que la RAE tiene muchas cosas de las que ocuparse, por ejemplo de ocupar el sillón.

  4. Me tutea Ud. —aunque no creo nos conozcamos: nadie que pertenezca a mis círculos me escribiría sin firmar o sin darse a conocer— sin consignar su nombre al final de la intervención, así que siento no poder llamarlo yo a mi vez por su nombre de pila. No hacía falta incomodar al olvidadísimo Hartzensbuch, pues no hay tal desazón: vivo muy bien, y disfruto muchísimo del allioli (ayer el último, por cierto) sin que las muchas tonterías de la RAE me turben la digestión.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: