Publicaciones de la categoría: Diccionarios

Figurados que no figuran (5): ecuador

Ya hemos apuntado varias veces en estas columnas, y señaladamente en nuestra sección «Figurados que no figuran», la increíble o por lo menos difícilmente justificable ausencia, en el Diccionario académico, de los sentidos figurados o metafóricos de determinados vocablos. Hoy reanudamos nuestra actividad con uno más de estos términos: el sustantivo ecuador, en ese sentido figurado tan frecuente que podríamos definir sintéticamente como ‘punto intermedio de un proceso’, como cuando se habla del ecuador de una legislatura o de un mandato, del de un curso académico (se habla incluso, en este ámbito concreto, de «paso del ecuador»), del de un puente o de otro período vacacional, y en mil otros casos afines a éstos. Todo ello añade aún más extrañeza al hecho de que ni la edición actual del DRAE ni el avance de la XXIII registren dicho uso, plenamente legítimo, a nuestro parecer, y enormemente extendido por todo el mundo hispánico. Extrañeza aún mayor si se tiene en cuenta que otros términos pertenecientes, en su sentido propio, a ámbitos afines al del que nos ocupa, como apogeo y cénit, sí tienen debidamente registrado su significado metafórico.

Pablo Herrero Hernández

Anuncios

Valor, valentía, valeroso, valiente

Una amable lectora, Alicia Moreno Delgado, nos consulta en un comentario a nuestra anterior entrada sobre las posibles diferencias entre valor y valentía y si valeroso y valiente son sinónimos o tienen algún matiz distinto. Añadía que había consultado a este respecto el DRAE y se «había quedado igual que estaba».

Ante todo, y como ya le adelantábamos en nuestra respuesta a su interesante comentario, eso de salir de consultar el DRAE con la cabeza caliente y los pies fríos (por emplear otra expresión popular más o menos análoga) nada tiene de raro, especialmente cuando se pretende comparar palabras etimológica o semánticamente afines: las más de las veces la definición de una incluye la otra y viceversa, por lo que se queda uno enredado en un bucle infinito y sin salida. Otras veces, la pereza de sus compiladores no permite ir más allá de lo obvio.

Vamos a ver si entre tanta confusión podemos arrojar algo de claridad.

Valor: La acepción de este término que aquí nos interesa es la 4.ª de la actual edición del DRAE (la XXII): ‘Cualidad del ánimo, que mueve a acometer resueltamente grandes empresas y a arrostrar los peligros. U. t. en sent. peyor., denotando osadía, y hasta desvergüenza. ¿Cómo tienes valor para eso? Tuvo valor de negarlo’. Conviene subrayar, por un lado, la ambigüedad que dan a valor tanto este sentido peyorativo, muy vivo en el habla popular, como el número de las demás acepciones del término (9 en total, sin contar las específicas de una disciplina o materia).

Valeroso: Interesa aquí su escueta 2.ª acepción: ‘Que tiene valentía‘, lo que hace de este adjetivo prácticamente un sinónimo de valiente.

Valentía: La edición actual da 6 acepciones de este vocablo, de las que sólo la primera puede aproximarnos a lo que buscamos, si bien de manera no totalmente satisfactoria, debido a su patente imprecisión (‘Esfuerzo, aliento, vigor‘). En este caso, sin embargo, parece venir en ayuda del sufrido hablante el avance de la XXIII edición del diccionario académico, que trae como 1.ª acepción el esperado ‘Cualidad de valiente‘. Vamos, pues, a ver qué nos depara este último adjetivo.

Valiente: La edición vigente, en su 2.º acepción, registra ‘Esforzado, animoso y de valor. U. t. c. s.’. Y aquí también, como en el caso de valor, conviene tomar nota de otra acepción, en este caso no abiertamente peyorativa, sino irónica: ‘Grande y excesivo. U. m. en sent. irón. ¡Valiente amigo tienes!’. También respecto a este adjetivo  parece venir en nuestra ayuda el avance de la próxima edición, que incluye, igualmente como 2.ª acepción, la siguiente: ‘Dicho de una persona: Capaz de acometer una empresa arriesgada a pesar del peligro y el posible temor que suscita. U. t. c. s.’.  

Como se verá, en esta última acepción de valiente están presentes prácticamente los mismos elementos que en la de valor antes citada: empresa y peligro. La conclusión lógica, con el DRAE en la mano, es que valor/valentía y valeroso/valiente son parejas de términos prácticamente sinonímicos, cuyo uso por parte del hablante dependerá fundamentalmente de variables como la evitación de las posibles ambigüedades a las que, en determinados contextos, pueden dar lugar, como se ha visto, tanto valor como valiente.

Personalmente, estimamos que, en el uso que de ellos suele hacerse, valeroso/valentía tienen un componente mayor de arrojo y de gallardía, por lo que resultan más adecuados para denotar el valor guerrero o afín a éste, mientras que valiente/valor pueden guardar más referencia con el impulso moral, cívico, etcétera. Pero se trata, en todo caso y a nuestro parecer, de matices muy sutiles y que, como tales, el hablante aplica, en la mayoría de las veces, a su libre albedrío. Razón de más para quedar abiertos, a este respecto, al mejor criterio de nuestros lectores, si es que han tenido el valor suficiente para seguirnos hasta aquí.

Pablo Herrero Hernández

Diccionario de colocaciones del español (DiCE)

DICE

Ya hemos ponderado —creemos recordar— en estas columnas la gran utilidad que tienen para todo redactor de textos (escritor, periodista, traductor, etcétera) la familia de diccionarios combinatorios o de colocaciones, familia que va creciendo paulatinamente en nuestro idioma. Al pionero REDES (2004) y a su desarrollo, el imprescindible Diccionario combinatorio práctico del español contemporáneo creaciones ambas del benemérito Ignacio Bosque y de su equipo—, van incorporándose de manera lenta pero segura nuevas herramientas que van en la misma dirección, algunas en Internet, como ésta que hoy presentamos.

El DiCE, o Diccionario de colocaciones del español, aun cuando sólo incluye, por el momento, el campo semántico de los nombres de sentimientos, resulta modélico a este respecto. Antes de consultarlo, conviene leer con detenimiento su introducción. Viene también equipado con unas unidades didácticas con vistas a facilitar el conocimiento de cómo funciona.

Pablo Herrero Hernández